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CENTRO DE ESTUDIOS DE CHINA

Reseña Taller 5 de octubre de 2016: Aprendiendo a ser felices




Por: Paola López Murillo


En entrevista con Eduard Punset, el profesor de psicología de la Universidad de Pensilvania, Martin Seligman (https://www.youtube.com/watch?v=RoOxyF1u1GM), justifica sus estudios, investigaciones y aportes a la Psicología Positiva y al campo de la felicidad (happiness) con su preocupación de aliviar el sufrimiento en el mundo. Luego de largos años de estudio, las investigaciones del profesor Seligman y de muchos más investigadores en este campo, han demostrado que lo que comúnmente se cree que son los factores que influyen principalmente en la felicidad, como la salud y el dinero, son en realidad los que menos aportan a este estado en las personas. Curiosamente, son las relaciones sociales y la intensidad con la que se viven, el factor que más puede influir en la felicidad. Adicionalmente, el investigador afirma rotundamente que Sí existe un camino para aprender a ser felices.


El investigador descompone la felicidad en tres ítems que se pueden medir y sobre los cuales se puede actuar, estos son: 1. La vida de placer, vista como las cosas agradables que alegran momentos cortos; 2. La vida comprometida, entendida como las actividades que aportan a posteriori y donde la persona está inmersa y absorta (fluyendo); 3. La vida con significado, que se refiere a todo aquello que se hace que tiene sentido más allá de la persona misma, donde se usan los puntos fuertes de cada quien para un objetivo altruista. Este sentido de comunidad no centrado en el ego es lo que diferencia el tercer factor de los dos primeros.


También han encontrado que dicho estado de satisfacción que se tiene con la vida proviene del interior de las personas y no de fuentes externas y a pesar de lo pesimista que alguien pueda ser respecto a su situación actual y a sus características heredadas genéticamente (constituye un 25-50% de la persona), todo cerebro humano tiene la capacidad de ser plástico, de aprender de las situaciones negativas y de potenciar las positivas. Así pues, cada vez que se está atravesando por una situación estresante, se activa un dispositivo inconsciente para regularse o “hundirse” y el camino que tome el cerebro depende de la inteligencia emocional de cada individuo. Aunque no exista una fórmula mágica para ser feliz, sí existen ejercicios sencillos que pueden generar satisfacción de manera más duradera, por ejemplo cada noche recordar las cosas que fueron bien del día, expresar gratitud sincera a alguien y hacer algo filantrópico son ejercicios que tienen efectos mejores que la medicación o la terapia cognitiva expresa Seligman.


A continuación, el Dr. Jairo Buitrago Ruiz realizó la conexión con la sabiduría china mostrando como desde Lao Tse se hablaba de la correspondencia entre el proceso personal y la vida. La importancia de mirar hacia adentro y saber cómo están las cosas allí en el interior de cada ser y como cada uno va coloreando su mundo. Además, mencionó dos ejemplos muy importantes en occidente de personas que representan bastante bien el descubrimiento de dicha condición de consciencia y de gozo profundo y permanente en sus vidas, estos personajes son Viktor Frankl y Nelson Mandela, ambos víctimas de la guerra y ambos grandes descubridores de la verdadera condición de libertad al encontrar que reconocerse a sí mismo es el requisito para entrar en la corriente de la felicidad y esto solo se da cuando se da el encuentro con el espíritu.


Desde la Medicina Tradicional China (MTC) ese espíritu, Shen 神, se ubica en el corazón y es donde se aloja la mente y el equilibrio razón-intuición, es desde allí donde se llega a la paz y al perdón y en donde se cultiva el Ren  仁 o benevolencia, la capacidad del ser de pensar en comunidad y buscar el bien común. Además, haciendo el paralelo con los tres puntos clave que mencionaba el profesor Seligman, el Dr. Buitrago muestra que desde la MTC se manejan los factores voluntad, amor y sabiduría como trío fundamental para el encuentro del ser, para el alcance de la unidad y el estado de flujo y gozo profundo. Dicha voluntad, amor y sabiduría se maneja desde varios puntos de acupuntura ubicados en la espalda donde está concentrada la energía de riñón, corazón, hígado y vaso y  es donde se activa o desbloquea la fuerza vital, el motor, las ganas, el gusto, el “perrenque” pero también se da la apertura y posterior direccionamiento y enfoque de la energía para el proceso de potencialización interior del ser y su fluir en la vida en todas sus esferas.


Estos mismos centros energéticos pueden verse desde la Medicina India donde se habla de los chakras y donde también están ubicados los centros responsables de la fuerza de voluntad, el amor y la sabiduría como centro integrador. Está visto que desde estas culturas ancestrales los procesos se manejan más allá del plano material y se incide directamente sobre planos energéticos esenciales.


En una consulta médica de Medicina Tradicional China, el médico tiene el deber no solo de curar los síntomas de la patología de la persona, sino también de estudiar todos estos procesos energéticos esenciales para lograr que aflore la potencialidad interior del ser estimulando su buena voluntad, amor y sabiduría.