Nosotros Estudios de China Programas Medicina Tradicional China Noticias Artículos

INICIO

CONTÁCTENOS

CENTRO DE ESTUDIOS DE CHINA

Conferencia: Pensamiento japonés



El 16 de marzo de 2016, se presentó en el auditorio 414 de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional,  la conferencia  Pensamiento japonés, a cargo de la Dra.  Diana Andrea Gómez Díaz, politóloga internacionalista, candidata a Ph.D., y profesora de la Universidad Nacional de Colombia. La conferencia fue realizada en el marco del Ciclo de Talleres sobre Calobiótica (El arte de saber vivir desde la Medicina Tradicional China) que se realizan cada miércoles en la Universidad Nacional.


La Dra. Gómez dio a conocer valores de la sociedad japonesa, algunos de ellos, presentes en otras sociedades como la china y que permiten, mediante un cultivo cotidiano y profundo, configurar  una esencia de vida. La búsqueda de la armonía, las formas de comunicación, la paciencia y determinación para las acciones, el sentido del honor cuando se establece un compromiso, la modestia  y la importancia del silencio son valores que configuran el pensamiento japonés.


La Dra. Gómez comenzó con una introducción acerca del carácter japonés, muy influenciado por  las condiciones meteorológicas y climáticas del país. Es un archipiélago accidentado y montañoso en el que se presentan frecuentemente catástrofes naturales, tales como tifones, maremotos, sismos y en 2011 registró un tsunami. La población japonesa, debido a las condiciones geográficas y climáticas de su territorio, se caracteriza por  una  alta intensidad de trabajo en comunidad y un sacrificio en pro del bien común. Así, por encima del individuo, se valora aquella comunidad de base a la que pertenece y cuyos valores permiten mantener la armonía general.


La comunicación es muy diferente a cómo se entiende en Occidente; más que las palabras, se valora lo implícito en ellas, aquella actitud con la que se dicen (llamado también lenguaje para-verbal). La Dra. Gómez  comentó que los japoneses siempre evalúan lo que está detrás del discurso, ya que este puede ser muy adornado pero si la actitud con la que está dicho no es coherente, lo que se dice carece de valor. Saber leer la mente del otro, ver lo implícito detrás de las palabras, es fundamental (Haragei).


El “Aimai”, traducido como ambigüedad, es una característica de la comunicación de los japoneses. “Aimai” significa que las cosas no se transmiten de una forma clara sino de forma indirecta, con miras a conservar la armonía.  Y dentro de esta relación con el grupo, otro valor clave es la dependencia (Amae). El “Amae” es entendido como un instinto común a toda la humanidad, porque siempre estamos en interrelación con el otro.


El silencio (Chinmoku) es una de las cualidades que difieren de la sociedad occidental. Mientras que en Occidente se valora lo que las personas hablan, en Japón la comunicación se da en los hechos y no  en las palabras. Por eso, para los japoneses, un hombre de pocas palabras es mucho más confiable que un hombre hablador.


Un eje clave de esta sociedad  se encuentra arraigado en el  Código Bushido (o Camino del Guerrero), ética de los”  bushi”o samuráis, la clase social que detentaba el poder en los siglos XII-XVIIII. Los samuráis tenían una absoluta lealtad a su señor, y por tanto, un fuerte sentido de obligación y servicio hacia él descrito como “Sentido del honor”. El sentido del honor muestra qué tan consecuente es una persona consigo misma, la devoción al deber, el coraje para sacrificarse, la honradez y justicia, el valor heroico, la cortesía y la compasión. El sentido del honor se refleja en la máxima: “No puedes ocultarte a ti mismo”, es decir, aquellas decisiones que toma el ser humano y cómo las lleva a cabo son un reflejo de lo que es. Hablar y hacer son la misma acción y es preciso vivir honorable y admirablemente para no sentir arrepentimiento en el momento de morir, pero así mismo tener determinación para morir cuando sea necesario.  


Por último, la Dra. Gómez habló de Gambari, que connota paciencia y determinación para trabajar fuerte y permanentemente hasta lograr los objetivos que se desean. El esfuerzo se valora por encima de la habilidad. En ese contexto, se entiende que “el monje que no trabaja no come”, es decir que tener tiempo libre es vergonzoso.


El Gambari, unido a  la modestia, sumisión y obediencia (Kenkyo) son así valores característicos de la cosmovisión japonesa, completamente distintos a occidente.La conferencia cerró con una amplia participación y preguntas del público.




Conferencia Pensamiento japonés realizada  el  16 de marzo de 2016

Reseña por: Lina Marcela Huang